Así es el Papa Francisco…

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Tengo en mis manos un manuscrito del Medioevo y al leerlo pienso que bien se le podría aplicar a la figura del Papa Francisco.

El documento está titulado: “Un sacerdote debe de ser… muy grande y a la vez muy pequeño, de espíritu noble como si llevara sangre real y sencillo como labriego, héroe por haber triunfado de si mismo, fuente inagotable de santidad, señor de sus propios deseos y servidor de los débiles y vacilantes, uno que jamás se doblegó ante los poderosos y se incline, no obstante, ante los más pequeños, dócil discípulo de su maestro y caudillo de poderosos combatientes, pordiosero de manos suplicantes y mensajero que distribuye oro a manos llenas, animoso soldado de batallas y madre tierna a la cabecera del enfermo, anciano por la prudencia de sus consejos y niño por su confianza en los demás, alguien que aspira siempre a lo más alto y amante de los más humildes.

Hecho para la alegría, acostumbrado al sufrimiento, ajeno a la envidia, transparente en sus pensamientos, sincero en sus palabras, amigo de la paz, enemigo de la pereza, seguro de sí mismo”.

¡Sí, así es el Papa Francisco!

Pidamos en oración por él, como él siempre nos lo pide.

¡¡Bienvenido Papa Francisco a México, que la Virgen de Guadalupe acompañe siempre sus pasos!!